Cómo orar: el Padre Nuestro
Orar no es una transacción (“oro para que me dé”), sino una transformación (“oro para estar con Él”).
Sal y luz: la esencia del discípulo
Continuaremos con el Sermón del Monte: ser sal y luz, reconocer a Él por encima de la Ley, y vivir como personas que buscan la reconciliación en lugar de guardar enojo.

